Ajo y agua

 Juan nos relata dos experiencias basadas en la mentira necesaria para vender a cualquier precio, mentira que se extiende a consumidorxs y empleadxs de igual manera y con la misma precisión milimétrica de engaño. "La primera (mala) experiencia fue para uno de Ciudadela ubicado sobre Av Rivadavia: F.D.C. El puesto consistía en vender purificadores, mediante el engaño de mandarles un técnico de la empresa a la casa. Ya que anteriormente se les hacía una encuesta sobre el agua, al finalizar la misma se les comentaba que participaban por un sorteo de un viaje a Entre Ríos (que no existía) o 100 litros de agua pura. Todo el mundo pensaba que eran bidones con un dispenser pero no. Era un purificador gratis por 48 hs, que instalaba el ténico una vez que daban el OK para que vaya". En Ventas, además de fabular, una condición esencial es informarle al cliente lo menos posible sobre las reales condiciones de su compra. La desinformación es poder, es control y es dinero. Muchas veces incluso indagando sobre lo que se está adquiriendo, de todas formas no hay respuesta sincera del otro lado. 
 "Lo único que había en las cabinas eran teléfonos viejos, se le trababan los números Los compañeros de ese trabajo rotaban todos los días, salvo cuatro que quedaron de cuando entré yo. Solo una chica era muy buena en esto, y siempre llegaba a tener once ventas (se comisionaba a partir de la venta número 10). O sea que solo cobraba 100 pesos más del básico, que en 2012 era de $1000 pesos". Los teléfonos viejos y todo artefacto reutilizado una y otra vez es apenas un pantallazo característico de nuestro día a día. Tenemos que lidiar con un casi nulo mantenimiento de nuestros elementos de trabajo, arreglarnos con cinta skotch en las vinchas, golpes en los teclados y pantallas, gritar para que el cliente nos escuche, PCs que se tildan o andan tan lentas que terminamos reiniciándolas más de una vez durante el día. "Cambiate de lugar", es la respuestas a nuestras protestas. Eficiente. Por otra parte, la rotación constante es muy común en los call de Ventas, más que en otros. En realidad, es común en todo aquel call que trabaje por objetivos. Porque un empleadx es rentable y vale la pena en tanto y en cuanto alcance dichos objetivos. Es decir, mientras tenga capacidad de facturar. Si se le acaba la vida útil y sus ventas caen, entonces ya no sirve. "En otro sector de la empresa, se encargaban de llamar para avisar que habían ganado el segundo premio del sorteo y coordinar que el técnico fuera a la casa. Un día logré acercarme a una de las personas que trabajaba ahí (algo que era medio difícil porque ni nos cruzábamos) y le pregunté si lograban concertar varias ventas a lo que me respondió que sí. Lo mencioné en una charla con los chicos que estábamos trabajando en ese lugar desde el mismo día y mi compañera (la de las once ventas) logró chequear que había ventas que no se le contaban". Otro tópico recurrente en cada posteo y en cada empresa: que te caguen las comisiones porque mágicamente desaparecen, mientras estos garcas a pedal se meten veinte centavos más en sus bolsillos llenos de dólares.
 Sigue J: "A todo esto, hacía un mes y medio que estaba trabajando en ese lugar y justo un amigo necesitaba trabajar, así que le dije que si quería podía probar, aunque no era la gran cosa. Aceptó, hablé con mi supervisora y entró sin entrevista. En esa época estudiaba y a veces tenía que faltar por parciales o días de estudio, en total trabajó 19 dias y le pagaron 200 pesos". Los días de estudio, sobre los que ya hemos dado testimonio en posteos anteriores, casi siempre son un problema, un motivo de castigo y a veces hasta de despido, sino de renuncia por cansancio del operadorx ante la vida imposible que debe aceptar allí dentro.
 "La segunda experiencia fue en SCA Communication. Se tramitaban portabilidades y si podías le encajabas un equipo. Si le ponías ganas se movía la cosa al principio aunque despues decaía bastante, habia algunos de turno tarde (yo era del turno mañana) que vendían por afuera y lo exprimían bastante bien pero eran los menos. La rotación era bastante como en todos los call pero también me pasó de que como en F.D.C las personas que entraron conmigo se quedaron. Eramos tres chicos y tres chicas. El resto como te dije, renunciaban o se iban sin decir ni a. Sin decir ni A, tal cual. Las despedidas en este tipo de puesto casi nunca ocurren. Huye mientras puedas y no mires atrás. "La persona que era dueña de ese call generalmente nos daba charlas motivadoras y nos dabamos cuenta que al tipo lo movilizabja un montónvender, la capacitación fue de él y fue bastante buena pero a veces con ser persistente en la venta no alcanza". Las estrategias de motivación para operadores de ventas suele reducirse a "vos podés, sos quien tiene el poder de superarte". Una suerte de meritocracia bastante pobre que se aleja de las herramientas eficientes que esperamos, las cuales le insumirían tiempo y dinero que la empresa no está dispuesta a invertir: cursos de capacitación con real conocimiento del producto, trabajo de la empatía en línea y otras yerbas. "Internet se caia a cada rato y a veces el sistema. A pesar de todo queriamos ganar más, entonces seguimos persistiendo y metiéndole pilas a todas las llamadas pero no había caso, era hacer un par de portabilidades y por afuera también era bastante dificil realizarlas, mucha gente te decía que sí y después te rebotaba el chip (que no tenía costo). La cosa se empezo a estancar, vendíamos pero lo mismo de siempre y rara vez comisionábamos. Yo ya estaba cansado de discutir siempre los mismos términos en una portabilidad porque la gente no quiere entender que no tenemos el poder de cambiar los contratos y por más que llamen a la supervisora, no va a cambiar nada, lo único que va a pasar es que le va a vender lo mismo de una manera diferente". No basta con hacernos laburar en condiciones paupérrimas a nivel material, sino también con poco campo de acción, bases de datos de 1987 que rellamamos hasta el hartazgo, y topándonos con clientes que han perdido la fe gracias a la negligencia de la empresa y no quieren saber nada con cambiar de plan porque están a medio problema más de darse de baja completamente y comenzar las acciones correspondientes con Defensa del Consumidor.
 Y aquí, para finalizar, testimonio de lo que ganamos por ser personas en vez de maquinitas: "Una vez tuve una pelea con la supervisora porque decía que yo no tenía que responderle a los clientes. Cuestión que le dije un par de cosas en las que no estaba de acuerdo en cuanto al modo de hacer las portabilidades. Se puso bastante tensa esa discusión. Tiempo después encontré un reporte mío -hackeado por un compañero- en el cual decia que yo era un inútil y un lider negativo. Ese día entré y fui directamente a la oficina del dueño. Me dijo que habia leido el reporte y que no querías peleas ahí adentro. Segun él, seis meses nos podía aguantar a todos los que entramos el mismo día porque mal que mal hacíamos portabilidades bastante seguido y tambié se vendían bastantes equipos, éll decía que veia que todos le poníamos ganas. Que haga como que no pasó nada y que seguíamos hasta el mes seis. ¡Las pelotas! Salí y les conté a los chicos apenas nos fuimos, les dije que a mí me parecia que decia la verdad pero que no se fien de eso porque él me habia dado a entender que parte del reporte lo había tomado en serio. Al otro día llegué ypresenté la renuncia. Después de que hice eso, al otro día los echaron a todos" Somos nostrxs los que nos ponemos la vincha todos los días, lxs que entendemos mejor qué es lo que lxs clientxs reclaman siempre, por qué lado les podemos entrar para venderles... No seremos licenciadxs en Marketing o garcas de alguna multinacional "Great Place to Work" en todo el mundo, pero en nuestro puesto de trabajo tenemos claro lo que funciona y lo que no, o no tanto. Y cada vez que cuestionamos alguna modalidad impuesta, cada vez que protestamos porque no funciona como esperábamos tal o cual estrategia, cada vez que reclamamos cualquier cosa que pueda ayudarnos a trabajar mejor, del otro lado recibimos sanción, disciplinamiento, hostilidad y hasta el despido, o la famosa renuncia por hartazgo de la que hablábamos más arriba. Cuidar el laburo es algo lógico, lo hacemos todxs por la necesidad urgente que nos obliga a sobrevivir. Pero si no empezamos a imponer de alguna forma, aunque sea mínima, nuestras necesidades, vamos a dejar que estos soretes hijxs de la verga se apropien hasta de nuestra voluntad. No la negociemos tan fácil. Tratemos, aunque sea pequeño el margen. Aunque sea rezongando. Aunque sea.
 Será de todxs, todo. O no será.

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